Virir plenamente
¿Falta de energía e interés por lo que te rodea? Quizás a ti también te suene. Es precisamente con estos estados con los que trabajan las Flores de Bach. Ayudan a volver la atención al momento presente y a reconectar con uno mismo.
Si es la primera vez que las descubres, puedes leer más sobre su funcionamiento en el artículo Flores de Bach.
En este artículo centraremos nuestra atención en cómo volver a conectar con el presente y vivir plenamente.
Funcionamos, pero no vivimos
Vivir plenamente no significa necesariamente hacer más de lo que ya hacemos. Significa estar presente. Concentrarse conscientemente en lo que está sucediendo aquí y ahora. Percibir las situaciones cotidianas, conectar con ellas y responder, en lugar de simplemente actuar por costumbre. Vivir plenamente es un estado en el que las cosas te interesan, lo que haces tiene sentido para ti y tienes la energía para ser parte de tu propio día.
Hoy en día, solemos priorizar el rendimiento sobre la vivencia. Estamos rodeados de información, pensamos constantemente en lo que vendrá o volvemos a lo que ya pasó. Y así vamos perdiendo el contacto con el presente. Con lo que está sucediendo aquí y ahora. Cuando a esto se le suman el cansancio y la presión prolongada, es natural que tanto el cuerpo como la mente vayan perdiendo el interés por las cosas cotidianas.
Lo conocido, pero desapercibido
En cada persona, la desconexión del momento presente puede manifestarse de forma diferente y tener causas distintas. Aun así, hay situaciones que se repiten con mayor frecuencia. Quizá te reconozcas solo en una de ellas, o tal vez te sientas identificada con el contenido de varios apartados, o incluso de todos. Vamos a verlas ahora, una por una.
Una y otra vez
¿Tienes la sensación de que te pasan las mismas cosas una y otra vez? ¿Cambias de trabajo o de amigos y, después de un tiempo, te encuentras de nuevo en la misma situación? ¿Te has preguntado alguna vez por qué?
A veces no es fácil detenerse y encontrar la causa profunda de lo que nos sucede. En lugar de intentar olvidar rápidamente las situaciones difíciles que se repiten, es mejor detenerse. Mirar lo sucedido como una experiencia que puede ayudarnos a aprender, reconocer nuestros propios errores y verlos con mayor distancia. Así ganaremos la perspectiva y la sabiduría que nos ayudarán a avanzar en nuestra propia vida.
Precisamente para este tipo de patrones repetitivos que no sabemos cómo manejar, está aquí la Flor de Bach nº 7 Chestnut bud*. Nos ayuda a ver nuestro comportamiento con mayor objetividad y a aprender de nuestras experiencias para construir un futuro más pleno.

Vivir en un sueño
Si sientes que el momento presente te resulta molesto y prefieres vivir en tu propio mundo, si te falta energía y a veces tienes la sensación de estar un poco ausente, puedes probar la Flor de Bach nº 9 Clematis*.
¿Por qué? Porque la vida puede estar llena de alegría cuando la compartimos con los demás. Ser conscientes del momento presente nos ayuda a ver que ahora estamos creando nuestro futuro. Al mantenernos conectados con el mundo real, podemos trabajar mejor con nuestros pensamientos y centrarnos en cómo construir activamente una vida mejor.
Atrapados en los recuerdos
A veces no es fácil despedirse de los recuerdos de tiempos mejores. Quizás alguien importante se ha marchado de tu vida, o has tenido que dejar tu hogar, tu trabajo o a tus seres queridos.
Los recuerdos son importantes, pero es igual de importante seguir adelante. No permitas que el pasado te abrume. Míralo como una experiencia y contempla la vida como un proceso natural. La Flor de Bach nº 16 Honeysuckle* puede ayudarte a superar estas situaciones.
Días inesperadamente oscuros
La Flor de Bach nº 21 Mustard* está aquí para esos días en los que todo se cubre de niebla. Y del mismo modo, puede desaparecer tan inesperadamente como llegó. Esta esencia puede ayudarte a reencontrar la alegría de vivir, la estabilidad y la calma interior.
Agotamiento físico
Perder el contacto con el presente también puede ser una reacción de defensa de nuestro cuerpo ante el agotamiento físico y mental. Puede aparecer durante períodos de estudio intenso, trabajo exigente, enfermedades prolongadas o el cuidado de otras personas. No es bueno pasar por alto estos estados.
Además de la falta de interés por lo que te rodea, aparece un agotamiento tan profundo que incluso el menor esfuerzo provoca cansancio. Para recuperar las fuerzas y el interés por la vida, además del descanso y del sueño necesarios, está también la Flor de Bach nº 23 Olive*, que ayuda a volver a percibir las necesidades de tu propio cuerpo.
Mente inquieta
¿No consigues desconectar tu mente, llena de pensamientos persistentes? ¿Te alejan los diálogos internos del momento presente?
En esos momentos, es bueno encontrar la paz interior y tomar el control de tus pensamientos para volver a vivir plenamente. Para aclarar la mente de los pensamientos recurrentes, se creó la Flor de Bach nº 35 White Chestnut*.
Sin voluntad de cambiar nada
Una enfermedad de larga duración, una situación de vida monótona o un trabajo poco estimulante pueden parecer algo que simplemente hay que aceptar. Dejas de disfrutar y te resignas a la situación.
La Flor de Bach nº 37 Wild Rose* te ayuda a redescubrir la motivación y el deseo de cambiar las cosas. Cada uno tiene su vida en sus manos y debería asumir conscientemente la responsabilidad de sus decisiones y de su camino.
Camino al presente
Vivir plenamente significa escucharse a uno mismo y atender sus necesidades en el día a día. Cada uno de nosotros pasa por períodos de cansancio, de mente inquieta o de pérdida de las ganas de cambiar las cosas. Precisamente estos estados forman parte natural de la vida y pueden ser una señal sutil de que es momento de detenerse por un instante y conectar más con uno mismo. Y entonces ya solo queda un pequeño paso hacia una vida plena y llena de alegría.

